La Vida Madre

¿Tengo Suficiente Leche?

¿Tengo Suficiente Leche?

¿Tengo Suficiente Leche?

¿Tengo Suficiente Leche?

¿Tengo Suficiente Leche?

Tengo Leche Suficiente

¿Tengo Suficiente Leche?

¿Tengo Suficiente Leche?

En los niños amamantados con lactancia materna, es muy común que como madres nos entren dudas de saber si nuestro peque se alimenta bien o no.

 

Sobretodo esto ocurre cuando es el primer hijo. Esta duda se puede resolver fácilmente conociendo el comportamiento normal de los bebés, tanto cuando tienen hambre como cuando están saciados. Así como sus hábitos deposicionales y miccionales, es decir, cuánta pis y caca es normal que haga tu bebé.

Señales que un bebé lanza cuando tiene hambre

Los signos de hambre los podemos dividir entre signos tempranos y tardíos. Algunos de los indicadores de que puede empezar a tener hambre serían: aumento de la actividad, inquietud, movimientos de búsqueda, chupeteo de las propias manos o quejidos suaves. Los movimientos bruscos, la agitación y el llanto, entrarían dentro de los signos tardíos de hambre.

Es importante saber que cada niño come a su ritmo y que es él mismo quién determina si quiere seguir con la toma o de lo contrario ya se ha quedado satisfecho. Además, como es bien sabido, la lactancia siempre es a demanda. Siempre va a ser el bebé el que marque si tiene hambre y cuándo, independientemente del tiempo que hayan pasado desde la última toma.

Para realizar la toma, se le ofrecerá un pecho y se dejará hasta que lo suelte espontáneamente o deje de mostrar interés.

 

Una vez que deje de mamar, se le puede volver a ofrecer el mismo pecho, si vemos que ya no le interesa, esta actitud puede indicar dos cosas: La primera podría ser que ya estuviera saciado. Y la segunda que igual ya no hay mucha más leche y ese pecho ya no le proporciona suficiente alimento. Si parece que quiere seguir comiendo, ofrecer el otro pecho y comprobar si tiene interés en seguir con la toma. De no ser así, podríamos darla por acabada.

Es normal que al principio demanden de forma muy seguida.

 

Podrían llegar a pedir, tranquilamente, unas 12 tomas al día o más. Esto facilita la producción de leche y el establecimiento de la lactancia materna. Pero no os preocupéis, poco a poco las tomas se suelen ir espaciando y suelen pasar a ser más rápidas, ya que los peques se van convirtiendo en ‘’expertos’’ y succionan la misma cantidad de leche (o más) en menos tiempo.

Para ir acabando, os voy a enumerar indicadores que nos harán saber si el bebé está recibiendo la cantidad de leche suficiente y si se está alimentando correctamente:

  1. Se queda tranquilo tras las tomas y suelta el pecho espontáneamente o deja de mostrar interés por el pecho

  2. Notamos que nos vacía el pecho, se nota porque se queda más blando tras las tomas.

  3. Cuando sale bien la leche, hay madres que tienen sensación de sed, relajación, somnolencia o incluso contracciones uterinas durante las primeras semanas (entuertos).

  4. El peque con la mandíbula realiza movimientos de succión y se nota como traga (incluso a veces se oye)

  5. Hace cacas de forma frecuente. Al principio es normal que haga prácticamente en cada toma o al menos de 2 a 4 cacas diarias. pero puede que, a medida que va creciendo, disminuya la producción, esto no querrá decir que algo vaya mal. Al revés, se trataría de algo normal.

  6. Moja los pañales de pipí en casi cada cambio. Hasta el 2º-3r día puede ser más variable y que no los moje todos. Pero a partir de entonces sí que debería ser lo normal.

  7. La orina tiene un color pálido

  8. Aumenta de peso. Esto es algo que puede agobiar. No hace falta pesar semanalmente a los bebés. Para estar tranquilos en casa hasta que le toque la siguiente visita al pediatra o a la enfermera, nos podemos ir fijando en la ropa. Cada vez le quedará más ajustada. Eso es un buen indicador de que va creciendo y engordando bien

Por último, comentar que hay veces que parece que el peque demanda el pecho a todas horas.  Puesto que al ponerlo se queda súper tranquilo. Entonces entran las dudas. ¿Me utiliza para calmarse o es que tenía hambre?

Pues si en el fondo sabemos que las tomas las hace bien y se va quedando bien saciado, y que además está creciendo y engordando bien, podría ocurrir que utilizara el pecho, además de para alimentarse, para calmarse o por placer, ya que el pecho (la succión) les genera bienestar.

En cuanto a esto encontramos dos vertientes. Los que opinan que se debe dejar al peque engancharse siempre que lo demande, puesto que en realidad lo necesita y es una forma de apego y seguridad.

Y otra opinión que dice que, si sabemos que el peque se está alimentando bien, aprendamos a leer bien sus señales de hambre y lo enganchemos solo en esos momentos de hambre, porque no hay necesidad de utilizar el pecho como recurso de consolación o como forma de tranquilizarlo. Ya que existen otras formas de calmar y de ofrecer apego y seguridad. Desde los brazos, el porteo, el chupete, etc.

Aquí yo no entro a opinar, porque como es algo opinable, que cada mami y papi gestionen estas situaciones lo mejor que sepan y puedan, porque si algo he aprendido de la maternidad es que no se debe opinar de lo que hace el resto. Ya que a fin de cuentas cada m/padre solo quiere lo mejor para su hijo.

Ainhoa Baucells

Enfermera Pediátrica y mamá de 2 niñas

@enfermeradebebes

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#maternidadsinfiltro

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