La Vida Madre

10 Maneras de Reducir el Estrés con los Niños Cuando No Tienes Pareja

10 Maneras de Reducir el Estrés con los Niños Cuando No Tienes Pareja

10 Maneras de Reducir el Estrés con los Niños Cuando No Tienes Pareja

10 Maneras de Reducir el Estrés con los Niños Cuando No Tienes Pareja

10 Maneras de Reducir el Estrés con los Niños Cuando No Tienes Pareja

10 Maneras de Reducir el Estrés con los Niños Cuando No Tienes Pareja

10 Maneras de Reducir el Estrés con los Niños Cuando No Tienes Pareja

El 81% de los hogares monoparentales está formado por madres, grupo que está compuesto por 1.1 millones de personas. La realidad es que ser madre monoparental (del latín parere: parir o engendrar) es muchas veces duro, estresante, caótico y exigente. Si te encuentras en esta situación, tenemos 10 consejos que pueden ayudarte a minimizar el estrés en tu día a día – y que puedas disfrutar más de la maternidad:

Controla tus finanzas

Criar a una familia con un sólo sueldo o depender de un ex cónyuge para la manutención de los niños, puede ser uno de los aspectos más difíciles de criar a tus hijos. Por eso es importante tomar medidas para presupuestar tu dinero, aprender sobre inversiones a largo plazo, planificar para la universidad y la jubilación y, si es posible, aumentar tu poder adquisitivo volviendo a la universidad o atendiendo a cursos profesionales.

Establece  un sistema de apoyo

Todas las madres solteras necesitan ayuda, ya sea alguien que cuide a los niños mientras vas a hacer recados o simplemente alguien con quien hablar cuando te sientes agobiada o que la situación te supera. Es muy típico que intentemos controlarlo y hacerlo todo solas, pero pedir ayuda a amigos y familiares es importante para tí y para los niños. Puedes unirte a un grupo de apoyo para madres solteras o, si tu economía te lo permite, contratar a una niñera de confianza para que te ayude con los niños o alguien para ayudar con la casa.

Mantén una rutina diaria

Intenta programar las comidas, las tareas de la casa, la hora de irse a la cama, etc, para que tus hijos sepan exactamente qué esperar cada día. Las rutinas tienen muchísimos beneficios. Ayuda a los niños a crear buenos hábitos, así como a organizarse y administrar mejor el tiempo, además te ayudará a sentirte más organizada.

Se consistente con la disciplina

Los niños se desarrollan mejor cuando tienen claro qué comportamiento se espera de ellos y qué reglas deben seguir. Si estás divorciada o separada, trabaja con tu pareja para crear reglas y métodos de disciplina consistentes (no hay nada más estresante que tener a la pareja deshaciendo lo que haces). Si tus hijos tiene otras personas a cargo que no sea tu pareja, habla con ellos sobre las reglas y los hábitos, así como las consecuencias que hayas marcado con tus hijos.

Sé sincera

Inevitablemente, surgirán preguntas sobre los cambios en la familia o sobre la ausencia del padre o una de las madres. Responde de manera abierta, honesta y apropiada para su edad. Asegúrate de que tus hijos reciban la ayuda y el apoyo que necesitan para lidiar con sus emociones.

No los trates como adultos

Con la ausencia de una pareja, a veces tendemos a confiar demasiado en los niños por nuestra propia comodidad, buscando compañía o simpatía. Pero los niños no tienen la capacidad emocional ni la experiencia para actuar como sustitutos de compañía adulta. Si te encuentras dependiendo demasiado de tus hijos o expresándoles tus frustraciones con demasiada frecuencia, buscate amigos adultos y miembros de la familia con quienes hablar. O busca asesoramiento si es necesario.

Quítate ese sentimiento de culpa

Es muy normal que las madres en general se sientan culpables cada vez que no dan lo que ellas consideran como el 100%, y esto es todavía más común en madres solteras porque tienen menos tiempo todavía y por las cosas que no pueden hacer o dar a sus hijos. Pero por tu propio bien, es mejor centrarse en todas las cosas que logras a diario y en todas las cosas que proporcionas, y no te olvides de todo el amor, la atención y el consuelo que les das y del que eres responsable! (Si alguna vez cuestionas tus logros diarios, haz una lista). Si te sientes culpable por un divorcio o cualquier alteración en tu vida familiar, plantéate unirte a un grupo de apoyo para otras madres en situaciones similares. Céntrate en ayudar a tu hijo y a ti misma.

Haz tiempo para tus hijos

Aunque las pilas de ropa sucia y los platos sucios pueden ponerte de los nervios, haz tiempo cada día para disfrutar de tus hijos. (Al fin y al cabo, ¿no es eso de lo que se trata  la maternidad?) Pasa un rato tranquilo jugando, leyendo, paseando o simplemente escuchando música juntos. Y lo más importante, enfócate en el amor que existe entre vosotros y en la relación como familia.

Haz tiempo para ti

Del mismo modo, es importante programar tiempo para ti. Incluso si es algo tan simple como leer un libro, tomarte un baño caliente o hablar con una amiga. Hacerse un hueco es importante para recargar las pilas.

Se positiva

Es fácil sentirse agobiada por todas las responsabilidades y la demanda de tus hijos. Además, puede ser que estés pasando por el dolor de un divorcio o el fallecimiento de tu pareja. Pero, a pesar de todos tus sentimientos, es importante mantener una actitud positiva, ya tu estado de ánimo afecta mucho a tus hijos. La mejor manera de lidiar con el estrés es hacer ejercicio de manera regular, mantener una dieta equilibrada, descansar lo suficiente y buscar el equilibrio en tu vida. Si te sientes triste, está bien compartir algunos de tus sentimientos con tus hijos, pero hazles saber que no son la causa de los problemas, y que van a volver a tener buenos momentos.

Lole Wong

Lole Wong

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