La Vida Madre

Depresión durante el Embarazo

Depresión durante el Embarazo

Depresión durante el Embarazo

Depresión durante el Embarazo

Depresión durante el Embarazo

Depresión Preparto en el Embarazo

Depresión durante el Embarazo

Depresión durante el Embarazo

“Venga, vámonos”, cantaba Dora la Exploradora a mi hija mayor, sentada delante de la televisión y ajena a que su madre no podía parar de sollozar.

«Yo era una madre de 30 años, viviendo en Queens, embarazada de mi segundo bebé. Debería haber sido feliz. Debería haber sido capaz de sentarme en el suelo con mi hija, a construir castillos y leer cuentos. Pero en lugar de eso me pasé el embarazo vomitando, arrancándome el pelo y con ganas de hacerme daño. Mi marido viajaba mucho, trabajaba hasta tarde y yo a menudo estaba sola con mi hija mayor. (…) Un día fue demasiado.

 

Corrí al teléfono y llamé al doctor. En una hora me dieron cita para ver a una psiquiatra perinatal. Me pareció que era la única persona del universo que entendía algo de lo que me estaba sucediendo. Me recetó medicación y mientras yo me preocupaba por qué le pasaría a mi bebé si me la tomaba, sabía muy bien qué le pasaría si no me la tomaba. Ella me miró a los ojos y me dijo “Ahora mismo, alguien te tiene que cuidar a ti. Porque si no hay mamá, no hay bebé”.  Hasta ese momento yo pensaba seguir por ese camino del infierno, pensando solo en mi bebé. porque pensaba que ese era el sacrificio que la maternidad requería.”

Este texto es parte de un artículo del Washington Post sobre la depresión prenatal. Joy Gabriel nos narra su experiencia como – tal y como dice ella – superviviente de la depresión en el embarazo.

 

Y es que si a veces la depresión postparto pasa desapercibida, con la depresión en el embarazo chocamos con un gran tabú. Representa que estás embarazada, llena de vida, espléndida. ¿Cómo vas a estar deprimida? ¿Cómo te vas a sentir triste? ¿Cómo no vas a ser esa plenitud, esa felicidad, cuando tu bebé vive dentro de tí?

Pero la realidad dista mucho de este escenario perfecto. El embarazo puede ser un momento de plenitud, sí, pero también puede ser un momento de removida.

 

Durante el embarazo ocurre la llamada “transparencia psíquica”. Es un período en el que todos nuestros recuerdos pasados, nuestras relaciones, nuestras vivencias, salen a la superficie. Estamos empezando a construir nuestra identidad como madres, y por tanto, el embarazo es también un mirar atrás.

 

Revisar a nuestra madre, a nuestro padre, para poder decidir qué madre queremos ser. Así, en este mirar atrás, si hemos tenido una infancia difícil o dolorosa, podemos sentir una intensa angustia en el embarazo. Los meses de gestación pueden ser un período de removida grande.

 

Pero de la misma manera, con el acompañamiento adecuado, puede ser también un momento privilegiado para poder sanar todas estas vivencias, para poder colocar y resolver, y así, entrar a la maternidad de otra manera.

«1 de cada 4 mujeres sufre trastornos de salud mental durante el embarazo»

De hecho, un estudio reciente revela que una de cada cuatro mujeres sufre trastornos de salud mental durante el embarazo. Además, cuando la depresión comienza antes o durante el embarazo puede ser más severa, pues dura más tiempo y por lo general no se detecta hasta que se hace una valoración psicológica después del nacimiento del bebé.

 

Todo esto se ha visto además amplificado por la pandemia, que ha llevado a muchas familias al límite. La incidencia de depresión entre las madres futuras y recientes casi se ha triplicado desde el inicio del COVID19, según un estudio realizado por la Universidad de Alberta en Canadá.

Es importante que si estás embarazada y sientes:

  • una tristeza persistente
  • si tienes ganas de llorar continuamente
  • si sientes que te cuesta concentrarte en las tareas que antes te eran fáciles
  • si sientes un nudo o presión en el pecho
  • si a veces notas que te quedas sin aire
  • si te cuesta dormir o si te cuesta levantarte de la cama
  • si te sientes muy cansada
  • si tienes mucha hambre o has perdido completamente el apetito
  • si se te hace un mundo llevar a cabo tus actividades diarias
  • si tienes pensamientos negativos y te sientes muy culpable…

Si sientes alguna de estas cosas o todas ellas, es importante que consultes con una profesional sanitaria.

 

No tienes porqué pasar por esto sola. Ni tienes porqué sentir vergüenza. No es tu culpa. Sigues siendo una madre suficientemente buena. Cuidarte y pedir ayuda es también cuidar a tu bebé, y existimos profesionales que estamos aquí para acompañarte. 

Paola Roig

Psicóloga perinatal y psicoterapeuta.

@paoroig

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#maternidadsinfiltro

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