La Vida Madre

4 Razones para No Usar Etiquetas con Tus Hijxs

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4 Razones para No Usar Etiquetas con Tus Hijxs

Buenos días, buenas tardes o buenas noches, te escribo estas líneas desde el corazón, el respeto y el amor. Deseo y espero que puedas acoger así mi mensaje y mi visión sobre las etiquetas. La sociedad nos ha llevado durante muchos años a nacer con una mochila de expectativas, aquellos deseos incumplidos de nuestros papás o mamás y que luego depositaron en nosotros o nosotras como expectativas de aquello que les encantaría que fuésemos.

A partir de las expectativas que durante muchos meses o años se hicieron sobre nosotros nacen las etiquetas. Así como defiende Lacan en su teoría del espejo, el niño al verse por primera vez en un espejo queda asombrado, feliz y alegre. Aunque esta imagen dura apenas unos segundo, cuando él o ella ven que es una imagen separada de su cuerpo físico.

Por tanto, aquel concepto que comprenden de ellos y aquella imagen que sostienen son las imágenes y las descripciones que nosotros, los adultos, vamos haciéndoles con el paso del tiempo. Por esta razón, Winnicott defiende que es fundamental crear un verdadero self (un verdadero yo), de forma real y lo más ajustado posible al niño o niña. Sólo así podrá desarrollarse en libertad, confianza y seguridad.

Nacer libre de expectativas y etiquetas es una fortuna, ya que te permite ser quien quieres ser realmente. Muchas veces creemos que aquellas etiquetas con una cognotación positiva a primera vista son buenas y poderosas. Por ejemplo: el guapo, el estudioso, el alegre, el trabajador, etc. Estas etiquetas con el paso de los años te clasifican, te organizan y te limitan, sientes que no puedes dejar de ser estudioso, o que no te puedes permitir el estar triste. Las etiquetas nos llevan a complacer las expectativas de los demás. Por ese motivo, hoy te cuento 5 razones por las cuales debemos eliminar las etiquetas y favorecer una crianza consciente y respetuosa.

  1. Las etiquetas limitan. Como he explicado en líneas anteriores, debido a las etiquetas sientes que debes ser o crees que eres como te han dicho durante muchos años. Por tanto, dejas de ser quien te gustaría ser. Tanto las etiquetas “positivas” como las “negativas”, aquellas positivas muchas veces suponen ansiedad y malestar por llegar a cumplir las creencias y por el contrario aquellas negativas generan una autoestima baja y poca confianza.
     
  2. Las etiquetas comparan. Las etiquetas sirven en muchos casos para comparar entre los niños del grupo, entre hermanos, primos o amigos. Cada vez que etiquetamos y comparamos estamos dañando su autoestima, generando un sentimiento de inseguridad y de falta de cariño. Ellos necesitan sentirse amados y queridos siendo como sean. 

  3. Las etiquetas reducen aspectos. Al etiquetar a un niño o niña, o también a un adulto, hacemos referencia a una cualidad, a una característica o a algún aspecto en concreto. Si siempre ponemos nuestro foco de atención sobre ello, el niño o la niña se sentirá únicamente relacionado o relacionada a esa etiqueta, sin ser consciente que es mucho más que eso. Por ejemplo: si siempre dices “es muy estudiosa”, ella dejará de saber que también muchas veces está alegre, de que le encanta hacer bromas o de que se enfada cuando le quitan sus juguetes.

  4. Las etiquetas potencian aquel rasgo que exageramos. Las etiquetas consiguen que al referirnos a ellas tantas veces al día o a la semana, en diferentes circunstancias y con personas diversas, acabemos potenciando ese rasgo. Por ejemplo: si durante mucho tiempo le decimos a un niño “eres malo”, ese niño acabará creyendo que sus conductas son malas, las integrará y seguirá actuando así, porque para él son los patrones adquiridos. Por tanto, vamos a decirles: “No te voy a dejar que pegues, esto no está bien. ¿Necesitas algo?, vamos a decirlo con palabras”. Siempre haciendo referencia a la actuación y nunca a él o ella en concreto. Ellos no son malos ni buenos son las conductas las que pueden estar mejor o peor.

Deseo de corazón que esta guía te haya ayudado a comprender más porque es necesario las etiquetas, las limitaciones que suponen y la privación de libertad. Estoy segura que estás en el camino de la crianza consciente y respetuosa y que este será un nuevo reto que abordar con escucha y amor.

Sandra Luque

Maestra de Educación Infantil formada en Pedagogías activas e innovación educativa.

@educamosdesdelcorazon

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