Consejos para no volvernos locas con la vuelta a la rutina!

No todas trabajamos fuera de casa, pero el fin del verano significa volver a la rutina con guarderías, colegios y el trabajo dentro o fuera de casa.

Lo bonito de las rutinas es que se convierten en un hábito. No tienes que estar pensando con agobios (y es menos probable que se te olviden las cosas). Además, ahorras tiempo porque nadie está tratando de averiguar qué es lo que necesitan hacer.

1. Ten claro cuánto tiempo tienes

El primer paso para crear una buena rutina por la mañana y la noche anterior es determinar cuánto tiempo tienes. No puedes exprimir tres horas de actividades en una hora entre el momento en que se despierta y cuando los llevas al cole. Así que ni lo intentes. Ten en cuenta a qué hora necesita salir de casa por la mañana. Luego piensa la hora a la que te gustaría levantarte. ¿Cuánto tiempo te da eso? ¿Es suficiente? Por la noche, piensa a qué hora llegas a casa y a qué hora necesitan los niños y tú estar en la cama. Esa es la ventana de tiempo con la que tienes que trabajar.

2. Haz una lista de lo que tienes que hacer

Aunque terminarás haciendo dos listas separadas – la de la mañana y de la tarde – hay algunas tareas que pueden encajar en cualquiera de las dos dependiendo de la disponibilidad que tengas. Esto incluye cosas como preparar los almuerzos, los desayunos o hacer ejercicio – ¡No te dejes nada de lo que quieras que forme parte de tu día a día!

3. Crear las rutinas

Recuerda que el objetivo de esta rutina es para ahorrarte tiempo y estrés. Se realista con tu tiempo, no la crees con metas que creas que puede estar un poco apretado de tiempo, porque al final es peor el remedio que la enfermedad.

No tienes porque agobiarte con las rutinas ni hacerlas minuto a minuto, por ejemplo, tu rutina de la noche anterior puede empezar nada más llegar de trabajar o a la hora de ponerlos a dormir, dependiendo de lo que tu consideres que necesitas organizar.

4. Crear una rutina visual

Una vez que hayas creado tus rutinas, tienes que convertirlas en un elemento visual. Planear a tenerlo todo en la cabeza no va a funcionar, sobretodo cuando hay varios miembros de la familia involucrados. Particularmente cuando tienes hijos.

Sería una buena idea crear una tabla o una lista que puedas marcar cuando vayas terminando las cosas. Puedes hacer que tus hijos hagan una tabla con imágenes de las cositas que tienen que hacer o en papel o incluso plastificada. Pero crear una imagen visual para ayudarlos a hacer las cosas de forma autónoma ya hacerse responsable te ayudará muchísimo a tí y además les estás enseñando buenos hábitos.

5. Comparte y revisa la rutina con tu familia

Las rutinas deberían incluir a todos en la casa. Una vez que tengas un plan para las rutinas, haz tiempo para repasarlas con tu familia. A los niños les encanta saber las expectativas que hay. Repasa con ellos cómo será la rutina y qué se espera de ellos en términos de completarla cada día. Luego, pon la rutina de alguna forma visual donde todos la puedan ver y les sirva como un recordatorio para toda la familia.

Algunos ejemplos de rutina:

Por la mañana:

– 6:30 Levantarse
– Lavarse los dientes
– Hacer la cama
– Arreglarse el pelo y vestirse
– Desayunar
– Salir de casa a las 7:30

Por la noche:

– 4:00 Llegar a casa
– Merendar
– Hacer los deberes
– 5:30 Salir a clases de Judo
– 7:00 Hacer la cena mientras los niños
preparan maleta para el día siguiente
– 8:00 cenar en familia
– Lavarse los dientes
– Niños a la cama a las 8:30
– Preparar la ropa de la mañana siguiente
– 30 minutos de yoga
– Adultos a la cama a las 9:30